El poder de lo sencillo

El Poder de lo Sencillo

Vivimos en un mundo tecnificado, en el cual se corre una carrera frenética en el campo de los inventos y las innovaciones tecnológicas. Todo ello en aras de nuestra felicidad y del confort de nuestra vida, para que dispongamos de más tiempo para nosotros, lo cual paradójicamente no ocurre.

Cuando se vive rodeado de CNC de alta tecnología, controles simultáneos de ocho ejes, sistemas de corte por láser, abrasivos CBN que no se desgastan y todo tipo de gadgets tecnológicos, las herramientas del masón brillan por su poderosa sencillez.

Representan el triunfo de lo sencillo sobre lo sofisticado, de lo persistente sobre lo momentáneamente eficaz. Simbolizan también algo muy importante: El ser humano es la parte esencial de todo y su felicidad está directamente unida al trabajo que realiza sobre sí mismo y no a la eficacia o sofisticación con la que trabaja la tecnología.

Las herramientas del masón no tienen sólo un valor simbólico, exclusivamente ceñido al trabajo masónico, intelectual o filosófico, sino también relacionado con el entorno vital en el que nos movemos.

Considerando específicamente las herramientas en su contexto masónico, me gustaría recordar lo que expresaba en otro trabajo donde decía: “Me han gustado las herramientas de la masonería. Son tan sencillas y a la vez tan poderosas, que casi dan miedo. Miedo sereno del que explora un nuevo camino para ir más lejos”.

Esa regla de 24 divisiones que nos recuerda que se es masón en toda circunstancia, que el camino masónico es largo y que se avanza por él sin prisa pero sin pausa. Es una enseñanza importante sobre el valor de la constancia.

Qué decir del mazo de nuestra voluntad. Voluntad no solo para trabajar sino sobre todo para trabajarse a uno mismo. El trabajo más duro que además encierra una cuestión filosófica importante. Modificar la realidad, pero actuando sobre ella a través de ti mismo.

Es volver al ser humano como centro de todo. Un acto profundamente humanista. La voluntad es el motor. La inteligencia formula y la voluntad ejecuta. Sin descanso. ¿Y a dónde se dirige nuestra voluntad masónica sino al cincel afilado de nuestra inteligencia? Es el método masónico. Y a trabajar. Así de sencillo. Así de poderoso.

 

(Artículo cedido amablemente por un miembro de la Resp. Logia Altuna Nº 52. En base al absoluto respeto y libertad de conciencia individual, las opiniones expresadas en el mismo corresponden únicamente a su autor, y pueden no ser representativas de la opinión de otros miembros de la Logia).

Un comentario:

  1. Os adrezco el compartir con todos nosotros toda esta practica información. Con estos granitos de arena hacemos màs grande la montaña Internet. Enhorabuena por esta web.

    Saludos

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