Nuevo Curso Altuna

 

Piedra bruta masónicaCada grupo de personas que se reúnen con un objetivo común, como es el caso de la Resp. Logia Altuna Nº. 52, van forjando su propio espíritu colectivo, eso que en alguna ocasión hemos llamado egregor. Por supuesto, nuestra Logia tiene el suyo, un egregor que todos nosotros hemos sentido en muchas de nuestras reuniones y que personalmente percibo como un espíritu liberal, fresco, abierto y sobre todo fraterno, que mantiene un bonito y difícil equilibrio entre lo simbólico por un lado, es decir, lo que resuena en lo más profundo de cada uno de nosotros como seres individuales, y lo social por otro, a saber, aquello que se abre a los demás y que reflexiona sobre el bien común, para construir una sociedad mejor, más libre, solidaria y fraterna.

Creo que todos alimentamos ese espíritu de Altuna con nuestra asistencia a las reuniones, con nuestras relaciones fraternas, con nuestras reflexiones compartidas, y con el especial mimo que ponemos en mantener y cultivar un ambiente especial que favorezca una comunicación que, todos lo sabemos, va mucho más allá de las palabras.

Entrando en los pormenores de este nuevo curso masónico, Altuna va a enfrentarse a varios retos importantes: en primer lugar, y dentro del trabajo ordinario de la Logia, tenemos por delante varias Iniciaciones de nuevos miembros que traerán savia nueva, algo fundamental para el futuro de la Logia. También tendremos ocasión de poder visitar y mantener nuestras relaciones fraternas con el resto de Logias cercanas, tanto de la GLSE como de otras Obediencias. Como todos los cursos, también realizaremos alguna visita a las Logias de Iparralde, así como la Tenida Conjunta de las Logias Vasco-Navarras.

Durante este curso Altuna también cerrará una etapa muy importante iniciada en el curso pasado, la de la Memoria Histórica. En este sentido, debo anunciaros que la última reunión de este año 2016, la de Diciembre, se realizará también en memoria de nuestros Hermanos de la Logia Altuna 15, utilizando el mismo ritual que ellos practicaban y que intentará ser el broche de cierre de una etapa sin duda necesaria y que, en mi opinión personal, nos ha enriquecido muchísimo a todos.

Pero este viaje que hemos realizado hacia el pasado durante el último curso, hacia las raíces históricas de nuestra Logia, no tendría ningún sentido si no sirviera para cimentar el presente, y como no, el futuro. Por eso, y aprovechando que la Masonería universal cumple el próximo año 2017 su 300 aniversario, me ha parecido oportuno dedicar en exclusiva el tema de este nuevo curso a la “Masonería de ayer, de hoy y de mañana”. La idea es realizar una reflexión a la luz del pasado y con la mirada puesta en el futuro, sobre lo que pensamos que ha sido, es y debe ser la Masonería en el siglo XXI. El tema, además de importante, es muy amplio y puede ser abordado desde distintos puntos de vista.

Por supuesto, si alguien ve oportuno abrir otra línea de reflexión en este sentido, será bienvenida. Creo que estas reflexiones acerca de lo que supone la Masonería hoy en día, tanto para cada uno de nosotros, como también para la sociedad, no sólo son buenas sino necesarias. Estoy seguro que otros talleres, en mayor o menor medida, aprovecharán este acontecimiento para realizar reflexiones similares, que no pueden sino aportarnos una mayor amplitud de miras con respecto a nosotros mismos y una mayor y mejor proyección de lo que hace y debe hacer la Masonería por el ser humano.

Queridos Hermanos y Hermanas, finalizo este escrito como lo he comenzado, reiterando la gran importancia de la nueva etapa que se abre en nuestra Logia, que espero redunde en una mejora tanto personal como colectiva, así como agradeciéndonos de todo corazón vuestra confianza y esperando ser digno merecedor de la misma. Gracias a todos.

Hno. Tales, Venerable Maestro

Un comentario:

  1. Pues desde cadiz,deseados un nuevo curso,aunque OS lo desee en octubre!!!!!!!! De todo corazón,un gaditano! T:.A:.F:.

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